LA MEMORIA PERDIDA

por Gonzalo Vázquez


Confieso que he actuado malintencionadamente. Desde que reviso cotidianamente mis apuntes en busca de información sobre el género, por necesidades de índoles diversas, sabía que el 15 de Agosto era una de las fechas más desgraciadas que le tocó vivir a nuestra modesta pero digna historigrafía gráfica secuencial. El nombre es lo de menos cuando pretendemos referirnos a lo que en años recientes Will Eisner definiera en su ex celente trabajo dirigido a los dibujantes : "El Cómic, Arte Secuencial". Y de eso, entre nosotros, había uno de los más grandes y geniales creadores de todos los tiempos, llamado Julio E. Suárez, que supo como pocos transitar ese difícil arte narrativo.

Antes de ponernos a escribir, quisimos constatar si la prensa vernácula había recordado esta fecha. Revisamos Ultimas Noticias , El País, El Observador y La República aparecidos en la mañana de hoy. Como lo sospechábamos, la exigencia de la actualidad se impone sobre los recuerdos, sobre todo si estos se desvanecen en el tiempo, y sólo quedan atesorados en el corazón de quienes lo amaron, estimaron y respetaron.

Durante su adolescencia Julio E. Suárez encontró cauce para sus inquietudes periodísticas en la prensa de Salto, su ciudad natal. >"...Me gustaban los rincones apartados de mi pueblo, como más tarde habían de gustarme los barrios montevideanos, donde el pueblo vive, sufre y canta: el suburbio." (1)

En la década de los Treinta encontramos a Julio E. Suárez trabajando para el diario El Nacional, ilustrando notas de Luis Alberto Sciutto. Trabaja también en otros medios, como en Tribuna Salteña, etc. Sintió la vocación de ser Arquitecto, y para ello viajó a Montevideo. La vida , las opciones que tomó lo llevarían en realidad a ser el arquitecto que pusiera la piedra fundamental del cómic nacional. En 1932, trabajando para el dia-rio El País, crea su primera historieta:

"Roncadera". Pero es en 1933 que a solicitud de dicho medio de prensa crea ese personaje inolvidable para tantas generaciones de uruguayos que es Peloduro. Dice Julio E. Suárez: "...Tenía el tema allí mismo, a mi lado. Al alcance de mi pobre lápiz y mi pobre corazón. Una barra de muchachos en una esquina salpicada de cantos a dos voces y polémicas futbolísticas, éstas ya polifónicas." (2)

En esencia, fue un autodidacta. El primero de una estirpe de cultores de un fenómeno que se había originado en los finales del siglo XIX en los EE.UU como producto de la Prensa. Con él convergirían los primeros adelantados nacionales -Angel Umpiérrez, Geoffrey Eduardo Foladori (Fola) y Emilio Cortinas -, columna que se iría engrosando en los años posteriores con figuras que harían vasto y rico el legado historietístico.

Julio E. Suárez falleció el 15 de Agosto de 1965 y, con él, murió una forma de ser del país. Un país que se sumergía en la grisitud de crisis sucesivas, y de la que los orientales demorarían en salir.

A su viuda, la Dra. Marta Burgos, y a su hija, Alicia Suárez, nuestra cariñosa dedicatoria de este modestísimo homenaje recordatorio en el 35 aniversario de la desaparición física de quien nos diera tanto.

Julio E. Suárez "Peloduro": ¡Gracias!

La memoria perdida, gracias a todos mis lectores, ha podido ser rescatada .

Gabriel.

 

(1)(2) Extraídos de contexto de la introducción de Julio E. Suárez , para la edición de Arca, l969.

Para quienes deseen abundar más en el conocimiento de este artista, referimos a artículo aparecido en Brecha, el 24 de Setiembre de1999; al trabajo de Jorge Verlotta (Mario Levrero), uno de los mayores estudiosos de su obra, sobre la revista "Peloduro".

El Museo del Humor y la Historieta (Fundación Lolita Rubial, teatro Lavalleja, Minas, lleva su nombre.


 

 

 

© Autor y Parole con (2004)