
Queridos autores y lectores, si todavía no lo habéis hecho, echad una miradita a la página de presentación en castellano de Parole con. La revista, en su primera época, publicó decenas de obras en la lengua de Francisco González, Joan de Barbea y Felipe de Urrondo (todos ellos autores más bien desconocidos, pero felices de compartir algo con Cervantes)Pronto muchas más obras, mas palabras, más derroche de emociones y sentimientos, denuncias, rabia, desengaño, cotilleo, reiteración y sorpresa.Se han publicado
Opere Pubblicate:
Gracia Torres Pensamientos
(15 de noviembre de 2003)
LA MAREA DEL RITMO
Después de la penumbra y la tiniebla
vino la vida, la vida fecunda:
vino la chispa fértil del relámpago,
en cuya selva ardían las palabras,
vino la luz y la esperanza, el verso
sin plumas, la utopía literaria.El ritmo ebrio vino, de las mareas,
del fondo del océano, del mar,
como una ola gigantesca que trepa
por la espuma a la cima de los cielos;
del reino de neptuno vino, blanco
como la nieve y hondo como la luz
a rescatar del silencio pedazos
amargos de mi volcán interior.A la boca se asomaron sus pétalos
abiertos de flor radiante y sincera,
sus pétalos de abismos transparentes,
sus pétalos de sueños y serpientes.
A la boca fluyeron desde dentro
de las venas, en la sangre que corre
río abajo tropezándose en las piedras,
en la sangre cubierta por el musgo
del olvido como si fuera tierra.El ritmo vino dentro de la bruma,
escondido en la piel de los sonidos,
de la rima, del metro, del acento,
rebosante de brillos y latidos.
Vino como un deseo ineludible,
como un río salvaje y turbulento
que estalla su caudal contra las rocas
y bebe las esencias del rocío
en la sabia despensa de la aurora.Su aroma espeso me trepó a las venas,
llenó mi alma de resplandor marino
como si fuera espuma del océano,
trepó por las enredaderas hondas
de mis nervios como si fuera hiedra
en la que hierve el sol fértil de la vida,
la estrella luminosa del destino,
el barro de la tierna alfarería.El ritmo nació inmenso del silencio,
de los golpes de voz que da el acento
al llenar de palabras cada verso
y de versos la espiral donde se arma
la cadencia secreta del sonido.
El ritmo nació así, como un suspiro,
como mana una fresca melodía
del más hondo volcán de la garganta,
de las letras, del viejo crucigrama
donde se forjan febriles los sueños
y se fragua el vértigo de la danza.Abril 2001©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.
Selección de obras publicadas en la primera época:
Elvira Font, Hoy es más que un latir (1999)