Carta de queja

Nota del autor de la carta: 

Es una carta que elaboramos en su día para enviarla a la Sra. Victoria Perearnau, quejándonos del trato recibido por parte de la ECAI GENUS.

 

En abril del año 1.999 nos dirigimos al ICAA para asistir a la reunión informativa sobre adopción. Deseábamos adoptar un niño de China. Mi marido padece una HEPATITIS C CRÓNICA y queríamos asegurarnos de que la enfermedad no iba a ser ningún obstáculo.

En mayo del año 99 llamé por primera vez al Institut GENUS. Y seguí llamando reiteradas veces hasta octubre. Hablé con dos señoras sin obtener ninguna respuesta concreta. Se limitaron a decir que no sabían nada, que en China el tema de las hepatitis era muy importante y que deberíamos arriesgarnos.

Y así lo hicimos: el 7 de julio entregamos nuestra solicitud de adopción al ICAA.

En octubre iniciamos las entrevistas para la obtención del certificado de idoneidad, les expusimos el tema y se comprometieron a hablar con la ecai. Y entonces, curiosamente, la ecai empezó a moverse. Yo estuve llamando durante meses y no se me escuchó. Y la primera vez que el equipo evaluador habló con la ecai fue suficiente para que ésta reaccionara.

A finales de diciembre, casi ocho meses después, nos pidieron un certificado médico para que lo valoraran en el Centro Chino de Adopciones.

El 10 de febrero del 2.000 recibimos la notificación del certificado de idoneidad y la copia del informe psicosocial. Pedimos a GENUS que nos facilitara información a cerca de la documentación necesaria para empezar a preparar nuestro expediente y se negaron rotundamente pues debíamos esperar respuesta del Centro Chino de Adopciones.

Mi marido hace una vida completamente normal y estábamos seguros que, con el certificado de idoneidad en las manos y unos informes médicos favorables, las autoridades chinas en materia de adopción iban a valorar positivamente nuestro caso.

Ante nuestra insistencia, la ecai me respondió que si empezábamos con el expediente y luego la respuesta de China era negativa, se romperían todas nuestras ilusiones. ¿No se nos iban a romper igualmente las ilusiones?. ¿Las ilusiones están albergadas en unos cuántos papeles?

Seguí insistiendo y me dijeron que la Generalidad no les dejaba. ¿Es así?. ¿Existe algún reglamento donde figure que la Generalidad prohíbe a la ecai iniciar la tramitación del expediente de adopción una vez obtenido el certificado de idoneidad?. ¿Estaba pendiente el informe médico?. ¿No lo podían haber enviado mucho antes?.

Al final tuve que escuchar que porqué habíamos elegido China y no otro país. Entonces  le  expliqué  que  yo  ya  llevaba   tiempo   intentando descubrir si podíamos adoptar en China con la enfermedad de mi marido. Que los llamé a ellos pues, como ecai, creía que debían hacer de intermediarios entre nosotros y el país. Y que se me habían ido pasando como una pelota hasta que el equipo evaluador tomó cartas en el asunto.

Y me contestaron que si no se habían movido antes era porqué todavía no teníamos el certificado de idoneidad. Y yo no salía de mi asombro. Era la primera vez que oía esas palabras. Si me lo hubieran dicho antes quizás lo hubiera comprendido pero, a pesar de todo, me pregunto: ¿una ecai no puede ayudar a una familia antes de obtener el certificado de idoneidad?. ¿No puede ayudarnos a descartar o a elegir un país de adopción y más cuando estamos haciendo frente a una enfermedad crónica?. ¿No nos podían haber ayudado ocho meses antes?.¿Hubiera sido ilegal enviar el informe médico al país cuando se les pidió la primera vez?.¿No podían haber pecado de un poquito de humanidad?.

El 16 de febrero, dos días después de mi última conversación con la ecai, nos llama una señora que trabajaba con GENUS para firmar contrato y empezar con la elaboración de nuestro expediente. ¿Me estaba tomando el pelo?. ¿O es que en Barcelona no habían tenido la delicadeza de comentarle nuestra situación?. Evidentemente, fue lo segundo.

El día 21 de febrero me llamó la coordinadora de la ecai para, según dijo, reconducir el tema. Y pidió que les diéramos un voto de confianza. ¿Confianza?. ¿Podíamos confiar en ellos?. Habían hecho muy poquito por nosotros, por no decir que nada. Hasta el momento nos habían demostrado que no eran serios ni coherentes. En nuestro caso, no habían sido sinceros o no nos habían dicho todo lo que nos debieron decir en su momento.....no vamos a cuestionarlo pues tanto una actitud como la otra nos parecen deplorables.

    Y la primera vez que acudimos a su despacho nos pareció esperpéntico. La señora que nos atendió no fue amable, ni simpática, no esbozó ni una triste sonrisa, hablamos mucho más nosotros que ella y nos dio una información mínima. ¿Tenía un mal día?. Eso sí, sus servicios y lo que cobraban por ellos escrupulosamente detallados.

     Finalmente, GENUS mandó el informe médico a China. Después de un mes esperando respuesta, escribimos un e-mail a BLAS para que preguntaran al CCAA si ya habían valorado el informe. Al cabo de cuatro días me respondieron muy amablemente que el CCAA no había recibido informe médico alguno.  Pedimos a BLAS que se encargaran de realizar la gestión y sólo tardaron 12 días.

No dudo que la ecai Genus mandara el informe médico. ¡Ya sería el colmo!. Pero sí que, después de un mes y con nuestro descontento por el trato recibido por parte de la ecai, por un momento pensé que todo era posible. Y ya no podemos seguir así. Hemos renunciado a los servicios de la ecai y hemos decidido tramitar por libre y así se lo comunicamos personalmente a la ecai. Cuando les comentamos que habíamos esperado un mes y que, finalmente, nos pusimos en contacto con BLAS, nos dijeron que se habían preocupado mucho por nuestro caso y que, durante este mes, había llamado tres veces al país. Y nosotros nos preguntamos: si habían llamado tres veces al país, ¿no nos podían haber llamado a nosotros también para tranquilizarnos, para que nuestras dudas no crecieran cada día?. Un mes........un mes sin decirnos absolutamente nada. Nos trataron de impacientes. ¿No habíamos tenido suficiente paciencia?. ¿Cuánto tiempo más debíamos esperar?.

Lo sentimos mucho pero adoptar un niño, tener un hijo, es muy importante para nosotros pero más para el niño que nos está esperando y debemos luchar por él. Mi marido y yo estamos juntos, nos queremos, tenemos una familia y un hogar pero hay muchos niños, como nuestro hijo, que deben inventarse un beso de buenas noches. Cada día que pasa esas personitas están creciendo sin nuestro cariño y no es justo. Y detrás de GENUS hemos perdido muchos días.

En nuestro caso, ¿han pensado en el niño que está creciendo en un orfanato sin el calor de una familia?. Nosotros creemos que no. Nos han hecho pensar que, para ellos, la adopción se reduce a un simple trámite burocrático, unos cuantos papeles y unos cuantos billetes.

     Con todos nuestros respetos, no entendemos que exista una sola ecai para China en Cataluña. Sinceramente, en nuestro caso, hubiéramos preferido poder elegir una ecai para que nos acompañara en nuestro camino y no vernos obligados, después de contactar con GENUS, a tramitar nuestro expediente por libre.

Queríamos sentirnos arropados, estar al lado de alguien que nos inspirara confianza, que se implicara en nuestras vidas, que nos diera una información clara. Y, en ese sentido, AFAC ha dejado el listón muy alto.

    Nuestra carta finaliza aquí. Hemos enviado una copia de la misma a AFAC y le pedimos disculpas por su extensión pero queríamos dejar constancia del trato recibido por parte de GENUS.

Agradeceríamos que tuviera la amabilidad de respondernos aunque sólo sea para hacernos saber, simplemente, que nuestro escrito ha llegado a sus manos.

 

Arriba