Certificado de Idoneidad 5

Familia Monoparental

Hola amigos, os voy a contar como me fue el proceso para la obtención del certificado de idoneidad y espero que sirva de ayuda a la hora de iniciar este fantástico viaje hacia la maternidad.

Soy una mujer soltera y vivo en un pueblo de Almería, una vez que tome la firme decisión de ser madre (ayudada en parte por esta fantástica familia de AFAC, que disipó las dudas que tenía, sobre todo en la confección del expediente), llamé a la Delegación de la Junta de Andalucía, pedí  información de la documentación necesaria para hacer mi solicitud de adopción internacional y me puse manos a la obra. 

Entregué la solicitud el día 2 de febrero de 2001 y pedí realizar el estudio a través de TIPAI, ya había dado el primer pasito que me acercaba a mi hija, ahora solo me quedaba esperar las cartas de los respectivos colegios, abría el buzón todos los días con ansiedad, y por fin llegó la carta del Colegio de Trabajadores Sociales, el día 05 de marzo, al día siguiente hice el ingreso y a esperar la segunda carta, como se retrasaba, llamé por teléfono al Colegio de Psicólogos, me dijeron que estaban un poco retrasados, y les pedí si me podían enviar la carta por fax, aunque luego lo hiciesen por correo me contestaron que si, recibí el fax y me fui rapidísimo a hacer el ingreso para que me llamasen cuanto antes, estaba ansiosa por comenzar las entrevistas, pero también tenia miedo y los lógicos nervios a algo que desconoces.

Por fin recibo la llamada telefónica de la trabajadora social y quedamos para la primera entrevista y la única que tendría con ella, fue el día 26 de marzo.

            Esa noche no pude dormir bien, todo el día con los nervios en el estomago, estaba asustadísima, ¿qué me van a preguntar?, ¿cuánto tiempo durará la entrevista? ¿notará que estoy muy nerviosa?, se te pasan mil ideas por la cabeza, llegué demasiado pronto a la entrevista y la espera se me hacia eterna, quería comenzar y ver que ocurría, ese estado de ansiedad era horrible.

          Cuando por fin comenzó la entrevista me fui relajando poco a poco, aquello no era nada para preocuparse, sólo preguntas sobre mi y mi familia, solo eso, es contar simplemente la verdad, ser sincera para mí es la mejor forma de pasar por este proceso, si eres sincera  te relajas, pierdes el miedo y acabas hablando como si estuvieses con una amiga tuya.

          Las preguntas no me resultaron nada incomodas: ¿cómo fue tu infancia?, tus mejores y peores recuerdos de ella, relación con padres, hermanos y sobre todo me hizo mucho incapie en la relación con mis cuñados y cuñada, supongo que sería porque entre nosotros no existe lazo de consanguinidad, alguna pregunta sobre mi doctrina religiosa, mi relación con los compañeros de trabajo, horarios de trabajo, ¿por qué no tienes pareja?, ¿por qué la adopción?, ¿por qué has elegido China?, ¿cómo te imaginas el primer encuentro con tu hijo/a?, el momento en el que pueda llegar el reproche de “yo no te pedí que me adoptaras” o “tú no eres me madre”, “quiero conocer a mis verdaderos padres”,  te intentan poner un poquito en las situaciones límite que con el tiempo te puede plantear tu hijo, pero eso es algo que yo tenía muy meditado antes de decidirme a adoptar y aunque creo que nunca se está preparado del todo para ser padres hay cosas que asumes que te pueden ocurrir y te intentas preparar para ello.

         Esta entrevista duró 3 horas y lo cierto es que cuando acabamos me sentí muy bien, estaba ansiosa por tener la siguiente y acabar cuanto antes, el día 29 de marzo tuve la entrevista con la psicóloga, duró una hora y media,

        Y la mayoría de las preguntas ya las había contestado antes a la trabajadora social, o sea que sólo me quedaba reiterar lo que había dicho 3 días antes, y como fui totalmente sincera en mis respuestas estaba muy tranquila,  sólo quería que terminara cuanto antes el cuestionario. Quedamos para la siguiente entrevista, me dijo que eran dos más, y le pedí si podíamos hacerlo todo en una tarde para no pedir tantos permisos en el trabajo, me dijo que no tenía inconveniente, ya que estaba muy tranquila, no me sentía nada incómoda mis respuestas eran espontáneas , sin meditar, ella preguntaba y yo respondía, sin mas,  para mí era estar sentada con una amiga charlando.

           Llegó la última entrevista el día 02 de abril, hablamos durante una hora, y luego me dejó sola para realizar un test de personalidad.

 

Por fin acabó todo, ya sólo me quedaba la visita domiciliaria que fue el día 24 de abril.

            La visita duró unos quince minutos, vio el piso, comentamos algo sobre las entrevistas y me dijo que ya sólo me quedaba esperar la resolución. Pero tanto una como otra me dejaron entrever que para ellas era idónea, aunque abiertamente ninguna dijo nada. Por fin me llamaron a final de junio para entre las dos darme la buena noticia, y podéis creerme estaban muy contentas de ver mi felicidad, les prometí que cuando por fin tuviese a mi hija las dos la conocerían, que me había encantado conocerlas y mi suerte en la asignación de ambas.

           Después de contar mi experiencia, lo único que me queda por decir a quien haya tomado la decisión de adoptar, es que no hay que temer el proceso para conseguir la idoneidad, es un tramite inevitable por el que hay que pasar y  lo mejor es ser uno mismo, ser sincero, los que se sientan frente a ti son profesionales y si mientes seguro se darán cuenta,  aunque sea algo con poca importancia  será desfavorable para ti. La sinceridad será tu mejor aliado, si hay algo que no quieres decir,  no lo hagas si no te preguntan, pero no mientas, verás como no es tan incómodo, al menos así lo he vivido yo y deseo de todo corazón que os vaya tan bien como a mí.