UN ESTUDIO REVELA IMÁGENES POSITIVAS EN LAS ADOPCIONES EN CHINA
Por Kara-Linn Pekar, msw.
En enero de 1999, el Departamento de Adopción de la Agencia de Familia y Niños (FCA) en Norwalk, Connecticut,lanzó su primera encuesta a un grupo de padres respecto al desarrollo de las hijas adoptadas en China. 35 cuestionarios fueron contestados y enviados. Los resultados de la encuesta recogen los casos de niñas que nacieron entre 1995 y 1998. Fueron adoptadas en las provincias chinas de Yunnan, Guangxi, Hunan, Guangdong, Jiangsu, y Jiangxi. Los 35 padres que respondieron a la encuesta recibieron a sus hijas entre la edad de 6 meses y 2 años. En septiembre de 1999, las niñas oscilaban en edad entre los 11 meses y los cuatro años. Han estado en casa en los Estados Unidos por un periodo que oscila entre un mes y tres años.
IMPRESIONES DEL ENTORNO ORFANATO, HOGAR DE
ACOGIMIENTO
Los padres que han adoptado en las provincias de Yunnan, Guangxi, Jiangsu,
Guangdong, y Jiangxi pudieron visitar el orfanato de sus hijas. Describieron en
detalle algunas de sus impresiones favorables sobre las instituciones de estas
áreas. Los niños parecían “muy bien cuidados” y “todos los niños
estaban en un estado general de buena salud, receptivos y despiertos”. También
escribieron acerca de estos orfanatos como “bien organizados, limpios, con
suficiente personal, y acogedores”. El personal estaba “muy pendiente de las
hijas y de los padres”, era “muy cariñoso, amistoso y entusiasta” y
“muy preocupado acerca del bienestar de nuestras hijas”. Algunos de los
orfanatos entregaron incluso pequeños regalos tales como medicamentos,
galletas, y suéteres, así como una camisa hecha a mano por algunas de sus
cuidadoras. Un padre comentó sobre un orfanato en la provincia de Guangdong
“sólo se nos permitió estar en la sala de espera que tenía bancos de madera
y mesas. Estaba muy limpia y era alegre, el suelo estaba impecable”. Otro
padre en la encuesta escribió sobre la provincia de Hunnan. Declara “no
recibimos mucha información y no pudimos visitar (el orfanato). Era un área
muy pobre”. En lo que respecta al acogimiento, 32 niñas estuvieron en
acogimiento bien antes o después de la asignación. Los padres se dividen por
mitades entre los que describen una experiencia muy positiva, en la que el niño
estaba “muy bien cuidado”, y una experiencia no tan positiva, donde el niño
aparentaba estar “malnutrido” y/o “enfermo”, y tuvo dificultades en
separarse de la madre de acogimiento.
ALTO APOYO ENTRE LA FAMILIA, AMIGOS Y
VECINOS
Uno de los hallazgos más significativos del estudio es el hecho de que una
gran mayoría de padres sienten que sus familias, amigos, y vecinos ayudaron
mucho. Muchos padres comentaron que sus hijas fueron recibidas “con cariño”
“con calor e interés” “maravillosamente” "positivamente” “con
mucha curiosidad y brazos abiertos” y “apoyo abrumador”, por mencionar
solo unos pocos de los comentarios. Uno incluso escribió “tenemos un grupo
muy cercano de vecinos de alrededor de nueve parejas. Ellos nos han dado un gran
apoyo y la quieren a morir. La niña tiene un montón de “tías” y “tíos”
en el vecindario. Toda la ciudad parece haberla adoptado. Están muy felices por
nosotros”.
DESCUBRIENDO LOS AVANCES DE LAS HIJAS
Todos los padres recibieron información acerca de la salud física,
emocional, y desarrollo, antes de la adopción. La mayoría de los padres
indicaron que no hubo dificultades en estas áreas. Los pocos que escriben
acerca de dificultades físicas las etiquetan como “ligeras”. Escriben sobre
ejemplos tales como “club foot” (el padre escribe que más tarde no
encontraron señales de tal deformidad), “un tumor (blood tumor) extirpado en
lo alto de la cabeza de la niña” (que más tarde cicatrizó perfectamente),
raquitismo y malnutrición – dos afecciones muy comunes y fácilmente
tratables. Unos pocos padres necesitaron buscar tratamiento médico para sus
hijas a causa de parásitos, tos (whooping cough), lacrimales obstruidos,
paladar hendido, y una infección de oído. Una mayoría encontró que la afección
de su hijo era tal como la que esperaban o mejor de lo esperado en lo que
respecta a su salud física, emocional, y desarrollo. Muchos padres escriben que
se sorprendieron de encontrarse con una hija más sana y fuerte que lo indicado
en los documentos de adopción. Algunos señalaron que sus hijas, que estaban
retrasadas en peso, altura, y fases de desarrollo, se pusieron al día rápidamente
una vez en casa. El programa “birth to three” (del nacimiento a los tres años)
ayudó mucho a varios padres. Unos pocos padres mencionaron que sus hijas
tuvieron dificultades emocionales tales como separación de sus cuidadoras,
temor por los ruidos fuertes, y síndrome de estrés postraumático. Con ayuda
externa, todas estas dificultades mejoraron.
La mayoría de los padres del estudio no buscaron servicios para retrasos de
desarrollo. Sin embargo, algunos buscaron consejo respecto a habilidades
adaptativas, tales como alimentarse y vestirse, retrasos del lenguaje, atrofia
muscular, y habilidades motoras tales como andar. Muchos padres estaban
asombrados por los progresos de sus hijas, escriben comentarios acerca de su
buena salud y altos niveles de actividad. Una madre dijo que hubiera deseado
haber estado mejor preparada para el ajuste post adopción. Sintió que es
necesario conocer herramientas de terapia emocional para niños menores de 3 años,
para ayudar a los niños que abandonan el entorno del orfanato.
AJUSTES Y AFECTOS
En esta sección de la encuesta, los padres
marcaron una columna que describe el afecto de sus hijas por la familia y los
ajustes a la vida en un nuevo entorno. La escala oscila entre “muy pobre,
pobre, normal, buena, muy buena, y N/A (no aplicable)”. En las primeras
semanas de estar en casa, los padres describen el afecto de sus hijas por ellos
como “muy bueno”, así como el afecto por los hermanos. Esta apreciación se
mantiene después de seis meses. El ajuste a la rutina diaria familiar fue
marcado también como bueno o muy bueno cuando las hijas llegan a casa al
principio. Después de vivir en casa seis meses, los padres señalan unánimemente
como “muy bueno” en lo que respecta a la rutina diaria. La mitad de los
padres que respondieron llevaron a sus hijos a guardería (daycare). Este ajuste
también fue descrito como “muy bueno”. Los hábitos de dormir fue la única
dificultad que la mayoría de padres valoró como “normal”. Una madre comentó
que su hija tenía dificultades durmiendo toda la noche en su cuna. La trasladó
a su habitación, lo que permitió que ambas durmieran toda la noche seguida.
Los hábitos de dormir suben de una mayoritaria respuesta de “normal”, al
principio, a “buena”, después de seis meses de estar en casa. En cuanto a
las comidas, el comportamiento fue descrito como “bueno” o “muy bueno”.
Los niños también respondieron bien, al llegar a casa, a los animales domésticos,
especialmente los perros, y a sus nuevos juguetes. Los padres anotaron que sus
juguetes favoritos incluían peluches (stuffed animals), juguetes de tirar y
empujar, cualquier cosa musical, juguetes para agarrar con las manos, tales como
llaves, y juguetes de actividades y educativos, tales como cubos de construcción
y puzzles.
Los objetos que los niños apreciaban más eran sus mantas o peluches. Después
de seis meses, muchos todavía tienen preferencia por un peluche como su juguete
favorito. Algunos empezaban a preferir las muñecas, incluyendo un muñeco-bebé
oriental.
OBSERVACIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LAS
HIJAS
En esta sección de la encuesta, los padres marcaron que rasgos de
personalidad observaron en sus hijas. La frecuencia oscilaba entre “nunca o
raramente”, a veces, con frecuencia. Los padres señalaron lo observado al
llegar a casa, y otra vez después de seis meses. Algunos de los más
frecuentemente observados al principio incluían “cariñosa, segura de sí
misma (asertiva), alegre, curiosa, servicial y deseos de compartir”. Estos
rasgos permanecieron después de seis meses. La mayoría de padres dicen que
ocasionalmente observaron a sus hijas “nerviosas, reservadas, y exigentes”;
rasgos que también permanecieron tras seis meses. La mayoría “nunca o
raramente” observó agresividad, depresión o miedo en sus hijas.
Las rabietas, llantos desesperados, o el miedo que lleve al llanto, también
se observaron con muy poca frecuencia.
Tras seis meses, los padres informaron de un incremento en los cambios de
humor, tales como rabietas. Esto es normal cuando tenemos en cuenta la mayor
edad de las niñas. Un padre escribió “las rabietas fueron un problema real
de los 14 a los 18 meses. Desde entonces son menos frecuentes e
intensas"”
NIÑERAS Y GUARDERIA
La madre ha sido descrita como la figura primaria del cariño, y cuidados,
en la mayoría de respuestas. Cuando las hijas se quedaban solas, brevemente o
todo el día en la guardería, muchas mostraban la rutina normal de llorar y
estar disgustadas por la partida de su madre.
La guardería ha sido descrita favorablemente. Los padres citan los ajustes
positivos a otros niños y las múltiples actividades que su hija desarrolla,
tales como aprender el alfabeto, música y movimiento. La afición a estar con
niñeras y canguros, abuelos y padres también ha sido descrita.
IDIOMA
También el idioma ha sido descrito por los padres como muy positivo. Muchos
de los niños estaban balbuceando cuando llegaron a casa con ellos. El sesenta
por ciento empezó a decir palabras, algunos muy rápido. Después de seis meses
la mayoría de los padres dice que el idioma de sus hijas ha avanzado rápidamente.
Muchos dicen que sus hijas ya pronuncian frases enteras. El cien por cien de los
padres dicen leer algo para las niñas todos los días.
COMPORTAMIENTOS SORPRENDENTES, DEBILIDADES Y FORTALEZAS
En este apartado, los padres escribieron
sobre cualquier comportamiento sorprendente, fortaleza, o áreas en necesidad de
desarrollo. Uno expresó cuan fácil había sido enseñar a su hija a ir sola al
baño, mucho más de lo que esperaba. Otra dijo con relación a la comida que su
hija lo prueba todo, especialmente la fruta y verdura. Algunos dicen que sus
hijas son muy “preguntonas” y “encantadoras”. Una madre habló de
dificultades al dormir, temor a los animales y temor a los ruidos, lo que la
hace tener que calmarla con frecuencia.
La mayoría dicen que sus hijas tienen altas capacidades verbales, son muy
sociables y tienen una gran inteligencia. Buenas capacidades motoras, sentido
del humor y un carácter alegre.
Las dos áreas más comunes que necesitan desarrollo, citadas por unos pocos
padres, afectan áreas del lenguaje, tales como pronunciación de palabras y
desarrollo emocional. Un padre escribe “estamos buscando terapia para ayudar a
mi hija a curar su miedo, ira, sentimiento de perdida y abandono”. Otros
escriben sobre dificultades con los compañeros de clase en lo relativo a
compartir, controlar la ira, y ser hiperactivo.
PARA EL FUTURO:
Como las adopciones en China continuarán, Family and Children’s agency
planea continuar con este estudio.
Continuará siguiendo no solo a las nuevas adopciones, sino también a las
niñas incluidas en este estudio, concentrándose sobre todo en experiencias
como el ajuste afectivo, personalidad, lenguaje, escuela y salud.
Kara Lynn Pekar recientemente recibió un master en trabajo Social en la Universidad de Columbia. Actualmente está realizando un programa de Master en Educación del la Escuela de Educación Bank Street en Nueva York. Esta es su primera publicación escrita.
Adoption Today, mayo 2000