Información sacada de la Vanguardia.
VIVIR EN TARRAGONA
Historia de Lian
Domingo, 25 de junio de 2000
TARRAGONA
Lian, Flor de Loto, vino al mundo hace un año en algún lugar de la provincia
de Guanxi, en el sur de China. Una familia de la zona la acogió durante cuatro
meses y medio, tras encontrarla abandonada en el interior de una caja de cartón,
oculta entre la maleza de un bosque de Guanxi. Lian tenía entonces unos tres días;
todavía no se había desprendido del cordón umbilical.
Poco más es lo que saben Josep Maria Subirats y Roser Domènech de Lian, su
hija adoptiva, que desde hace tres semanas vive con ellos en su casa de Boscos
de Tarragona.
En doce meses, Lian ha estado con la familia que la encontró; en un orfanato;
en casa de una pareja de jubilados de la capital de Guanxi, Naning, y el 1 de
junio aterrizó en Tarragona. Lian Subirats Domènech, hasta hace poco Guo Huo
(Flor de la Tierra) Xin, es uno de los quince niños que varias parejas de las
comarcas de Tarragona han adoptado este año en el extranjero.
Las adopciones internacionales se han disparado. En 1999, se realizaron en el
conjunto de Cataluña un total de 376, de las cuales 18 fueron en Tarragona,
mientras que entre enero y mayo de este año se ha llegado a la cifra de 237,
quince en las comarcas tarraconenses. El país preferido es China.
Nosotros queríamos una niña de menos de un año y sabíamos que si poníamos
China en la solicitud tendríamos más posibilidades, explica Roser Domènech.
Del total de 376 adopciones aprobadas el año pasado, 63 se realizaron en China;
50, en Rusia; 48, en Colombia; 35, en México; 34, en Rumania, y 31, en India,
los países más solicitados. En China, las parejas sólo pueden tener un hijo,
en las ciudades, y dos en el campo; si nacen niñas es probable que las
abandonen, por eso los orfanatos están llenos de niñas, añade Roser.
Roser, de 34 años, y Josep Maria, de 36, tomaron la decisión de adoptar un niño
durante las Navidades de 1998. Desde que presentaron la solicitud, el 8 de
febrero de 1999, hasta tener a Lian en sus brazos han pasado quince meses, un
periodo relativamente corto teniendo en cuenta que hay familias que tienen que
esperar entre dos y tres años. Un periodo de espera de trece meses, durante el
cual se han sometido a entrevistas y tests, una suerte de exámenes para obtener
el denominado certificado de idoneidad. Nosotros lo llamamos oposiciones a
padres; nos preguntaron de todo, tanto relativo a nosotros mismos como a
nuestras familias y nos costó 150.000 pesetas, comentan Josep Maria y Roser añadiendo
que en otras comunidades, como en Extremadura, este trámite es gratuito.
Fuentes del Institut Català d'Acolliment i de l'Adopció, órgano competente en
el tema de adopciones que depende del Departament de Justícia de la Generalitat,
explicaron que actualmente el número de solicitantes que no obtiene el
certificado de idoneidad oscila entre el tres y el cuatro por ciento, mientras
que hace un par de años se situaba en el doce por ciento. El número de
peticiones internacionales tramitadas en 1999 se situó en 1.522, de las cuales
119 se presentaron en Tarragona.
La pareja de Tarragona cifra el coste total de la adopción en unos dos millones
y medio de pesetas, cifra en la que están incluidos los gastos del
desplazamiento y de la estancia de quince días en China. Roser y Josep María
recogieron a la niña en el orfanato de Naning Guigang Mothers Love, centro que
tramitó en China todo el proceso. El expediente llegó a China el 23 de agosto
de 1999 y el pasado 27 de marzo, la madrugada de los Oscar de Hollywood, nos
llegó por Internet la noticia de que nos habían adjudicado a una niña que
entonces tenía nueve meses. Se trataba de Guo Huo. Decidimos cambiarle el
nombre de Guo Huo, que le puso la familia que la encontró en el bosque, por
otro más fácil de pronunciar, Lian, que significa Flor de Loto, explican.
Llegamos a Naning un sábado por la tarde y a primera hora del domingo ya teníamos
a la nina, añaden. Aunque los primeros días fueron difíciles, ahora Lian
campa a sus anchas por su nueva casa y ya pronuncia con soltura papá, mamá y
adéu. Sus padres proyectan adoptar otra niña china cuando Lian cumpla los tres
años. Queremos que Lian no pierda los vínculos con la cultura de su país de
origen; regresaremos a China periódicamente y mantendremos el contacto con
otros niños chinos adoptados por españoles, comenta Roser.
Sin niños en Cataluña
Desde hace unos años, funciona la Asociación de Familias Adoptantes en China (http://www.afac.net),
que facilita información y asesora a aquellas personas interesadas en acoger a
un niño de China. Según dicha asociación, el periodo de espera desde la
llegada del expediente a China hasta la asignación del hijo es de 7,2 meses y
la edad media del niño, de un año.
Respecto al total de adopciones internacionales realizadas el año pasado en
Cataluña, el 47 por ciento fue de niños de entre uno y tres años; el 21,3 por
ciento, de uno a doce meses, y el 13,8 por ciento, de tres a cinco años.
La disminución de los niños en Cataluña susceptibles de ser adoptados y el
elevado número de familias pendientes de que se les asigne uno llevó al
Departament de Justícia (orden del 26 de agosto de 1997) a suspender
temporalmente los procesos de valoración de las solicitudes de adopción de
menores catalanes. No obstante, el Institut Català de l'Acolliment i de
l'Adopció admite peticiones que se archivan provisionalmente. Toda la información
relativa al proceso y a los trámites de adopciones se encuentra en http://www.gencat.es/justicia/icaa/adopcio.
Los pasos que se deben seguir una vez obtenido el certificado de idoneidad
suelen prepararse mediante las denominadas entidades colaboradoras de adopción
internacional (ECAI), que son las que elaboran el expediente que se envía al país
de origen del niño. En nuestro caso teníamos la posibilidad de realizar el
expediente por nuestra cuenta o por medio de una ECAI: nos decidimos por la
segunda opción porque era la primera vez, indica Roser, mientras su marido
juega con Lian. Nos costó 500.000 pesetas; la próxima vez lo haremos
directamente nosotros, añade.
En Cataluña funcionan siete entidades colaboradoras, La Generalitat ha abierto
un expediente informativo a una de ellas, Addia, por las supuestas
irregularidades en las adopciones en Brasil.