| El día 18 de diciembre del 2000, llegó la tan ansiada asignación , parecía imposible, pero lo que parecía que nunca iba a llegar, estaba aquí, mi hija pequeña Lara ya no solo era un sentimiento en nuestros corazones, tenia una carita y una fecha de nacimiento, si crees que ya quieres a tu hijo, cuando conoces estos datos, es indescriptible, la emoción te embarga de una manera brutal, todo deja de tener importancia, solo hay una meta, volar a China a recogerla y eso es a lo que dedicas todas tus fuerzas en el próximo mes. |
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| Tal
vez os tendría que poner en antecedentes para que me conozcáis un poco más,
tengo 41 años, soy catalana de una ciudad relativamente pequeña, soltera
y madre biológica de una encantadora niña de 11 años, como veréis
formamos una familia atípica para los cánones actuales, pero eso no nos
ha traído mas problemas que a cualquier otra, tal vez el truco esta en
que pertenezco a una familia muy unida con unos padres y hermanos de lo
mas comprensivos con los defectos que tenemos los demás, ellos no sé si
entendieron desde un principio mis deseos de aumentar la familia, pero si
os puedo asegurar que los tuve a mi lado durante todo el proceso e incluso
mis padres viajaron con Mariona y conmigo a la hora de volar a China.
Bueno
volvamos a lo que interesa, que es el viaje, el día 9 de enero del 2001,
volamos con Air France rumbo Pekín , del viaje prefiero no acordarme,
largo y pesado como todos los intercontinentales, pero no hay otro
remedio, a mi me había tocado la provincia de Hunan, o sea que llegados a
Pekín, nos repartieron por provincias , para los vuelos domésticos y yo
me encontré con un grupo de 9 familias que no conocía y que de momento
no parecían tener muchas ganas de abrirse, pero bueno nosotros éramos ya
cuatro o sea que me sentía muy bien, mas adelante ya veríamos como eran
esas personas con las que el azar me había unido y con las que tendría
que compartir muchas horas de viaje, hotel y papeleo. Cogimos
el avión hacia la provincia de Hunan, con retraso según comprobé en los
vuelos domésticos, total que las niñas no estarían esperando porque era
muy tarde, me enfade, no sé con quien , pero la verdad es que el
cansancio era brutal y lo agradecí al día siguiente. Día 11 de enero,
ocho de la mañana, nos reunimos todos a desayunar para ir al registro
donde nos entregarían a las niñas, yo no puedo saber que pasaba por la
cabeza de mis compañeros de viaje, ni por la de mis padres ni tan
siquiera por la de mi hija mayor, pero sí os puedo contar como estaba yo,
estaba aterrorizada, ilusionada, expectante y muy mentalizada que pasara
lo que pasara no lloraría y mantendría la calma, había querido mantener
la idea y así la había transmitido a mi familia de que seguramente Lara
lloraría y nos rechazaría, que eso era normal que seria solamente cuestión
de tiempo que nos aceptara y se adaptara a su nueva vida, me imagino que
dentro de mi rezaba para que eso no pasara , pero tenia que estar
preparada para todo y me conozco si pienso en lo peor lo que llega nunca
es tan malo.
Viendo que Lara parecía estar en su salsa, me atreví a cambiarla de pañal y de ropa, ningún problema, seguimos jugando y riendo con ella mientras esperábamos al notario y de repente se acercó la cuidadora y pensé, se acabo el chollo, ahora la verá y empezará a llorar, se acercó a nosotros, la llamó por su nombre chino, cosa que yo no había hecho en ningún momento, solo Lara y Lara, se giró y se fue con ella le estuvo haciendo gracias, la niña se reía y de repente se volvió y me tendió sus bracitos para venir conmigo, ahí me desmoroné y solo recuerdo que pensaba que como se podía querer ya tanto a una niña que acababa de conocer, como podía ser ya tan imprescindible en mi vida y creo que en ese preciso instante, mi familia realmente creció.
Acabados
los tramites, volvimos al hotel y todo se desarrollo con total normalidad,
cenó, se baño, aunque reacia en un primer momento, al cabo de un momento
ya chapoteaba y lloró al salir del agua, desde el primer momento
descubrimos que era un niña de carácter, siempre intentaba salirse con la
suya, aunque sin llorar, con una sonrisa o simplemente intentándolo tantas
veces como fuera necesario, me imagino que era una especie de quien puede más
y ella tenia todo el tiempo del mundo, o sea que empezó ganando y prácticamente
a día de hoy continua igual. La
provincia de Hunan , a mi modo de ver es de las más feas, es industrial, la
gente no demasiado simpática y prácticamente nada para ir a ver, eso si
con preciosos bordados para comprar, que después no vi ni en Pekín,
pasaron los tres primeros días de una forma sencilla y encantadora, pero
uno de los últimos días se decidió ir al pueblo natal de Mao, y allí que
nos fuimos, en ese momento yo ya empezaba a conocer bastante de los hábitos
de Lara y sabía que la única razón que la hacia llorar de verdad era que
tuviera sueño y no pudiera dormirse, y eso es lo que parecía durante el
viaje de vuelta al hotel, después de la excursión, empezó con un lloro
suave que fue degenerando hasta ser insoportable, estaba tiesa como un
hierro , no podía calmarla y lloraba dando grandes gritos que la dejaban
exhausta, pero aun así, no paraba, empecé a darme cuenta que aquello no
era simplemente porque no podía dormir, allí pasaba algo grave, pero no
tenia fiebre y todo había ido de maravilla hasta el momento, recordaré ese
viaje toda mi vida, aquel trocito de carne estaba sufriendo de verdad y yo
no podía hacer nada ni tan siquiera era capaz de calmarla, llegamos al
hotel y la situación duró toda la noche, pero solo a ratos, al menos no
era tan seguido. Antes os he medio hablado de mis compañeros de viaje hasta
entonces habían sido solamente eso, pero a raíz de ese viaje ya vi que
viajábamos todos en un mismo barco y que estábamos ahí para ayudarnos y
animarnos, yo les recuerdo con
mucho cariño, porque aunque cada uno de nosotros hacia su vida, como es
normal siempre que surgió algo, todos estábamos allí y los recordaré
siempre , nuestro grupo estaba formado por 5 solteras y 4 matrimonios, de
estas solteras una era medico, no voy a dar su nombre, por si le sabe mal,
lo único que diré es que le detecto a Lara una importante otitis, ahí
estaba la raíz del problema, se la trato y cada día fuimos mejorando un
poco, aunque se acabaron las excursiones para mí y su sueño durante la
noche se resintió mucho, paso de ser una niña que iba con cualquiera a
padecer una mamitis extrema, siempre tenía que verme cerca y por la noche
dormía o mal dormía en mi cama y se pasaba la noche tocándome para ver si
estaba, incluso una noche Mariona y yo le dimos el cambiazo y se acostó con
ella, pero no coló y lloró a pleno pulmón hasta que la volví a poner a
mi lado y todo esto a oscuras, increíble!! Bueno,
al fin volvimos a Pekín, Lara había mejorado mucho de su otitis, pero su
forma de comportarse se afianzó y hasta hoy la mantiene, es una especie de
Dr.Jekill y Mister Hyde, de día es la criatura mas maravillosa que podáis
imaginar, es juguetona, cariñosa, muy inteligente, pero al caer la noche se
transforma es inquieta, duerme fatal y con muchas pesadillas, estoy segura
de que sufre ,pero de momento no he encontrado la solución, quiero
pensar que las pesadillas irán remitiendo, pero si no es así, buscaremos
alguna solución , de momento no estoy muy preocupada, creo que hemos tenido
mucha suerte con su adaptación desde el primer momento, pero que esa
mochila que trae , de falta de muchas cosas tiene que salir a flote de
alguna manera y a ella le sale por las noches que es cuando se encuentra más
indefensa y mas falta de las miradas de las personas que la queremos y la
pretejemos. Me
parece que me he vuelto a ir del tema, chicos lo siento , pero esto de no
dormir de noche y perseguirla y jugar de día con ella me tiene agotada,
tengo que acostumbrarme a tener a esta fiera en casa o que me hagan días de
más de 24 horas, bueno, creo que estábamos en Pekín, ahí tengo un
problema sé que estaba en Pekín porque había muchos chinos, porque entre
los edificios tipo americanos y que para que no recayera Lara, solo me moví
del hotel para ir al mercado de la seda y al de las perlas, pues no os puedo
decir ni tan siquiera , si me gusto, yo prácticamente he pasado por China
sin pisar la calle, ahora bien el hotel os lo puedo describir al detalle,
Lara y yo visitábamos el gimnasio , la piscina, la planta de las suites
etc. Y
llegó, el tan ansiado 23 de enero , día de volver a casa, volveré a decir
lo mismo, del viaje de vuelta ni comentarios, aunque a mi se me hizo más
corto que el de ida y Lara se portó mejor de lo que esperaba, llegamos a
Barcelona , cansados, sucios yo , con unas ganas de comerme un bocadillo de
jamón, que no veas y temiendo la aduana, pero....... la aduana ni me enteré
de que estaba y fue salir y ver unas pancartas Con “LARA TE QUEREMOS” y
las personas que yo mas quiero, léase mis hermanos cuñados y sobrinos,
sosteniéndolas que se acabó el cansancio, la mala leche y hasta casi el
bocata de jamón, fue el detalle mas emocionante que he recibido en mi vida
y ante mi sorpresa, una Lara cansada dio la mejor de sus sonrisas a aquellas
personas que no concia, pero que le debieron transmitir su cariño y pasó
del sueño , del cansancio y jugo, sonrió y enseño todas las gracias que
sabia hacer, en una palabra se los puso en el bolsillo, en cuestión de
segundos. Y
de momento, nada más, ya llevamos unos días en casa, soy feliz con mis dos
hijas y con el resto de mi familia, no todo es de color de rosa, Lara sigue
con sus pesadillas, yo intento multiplicarme para que Mariona note que sigue
teniendo todo mi amor, que no siempre es fácil, encontrar un momento para
nosotras solas con nuestro pequeño terremoto revoloteando, además es
curioso, cuando me preguntan si Mariona siente celos, contesto y convencida
que siente más Lara hacia su hermana mayor. Muchas
veces , durante el proceso te asaltan todo tipo de dudas, yo no puedo saber
que nos deparara el futuro a nosotras tres, pero de lo que si estoy segura
de que hoy por hoy, tengo la familia que siempre soñé y de que me siento
muy orgullosa de mis dos hijas, de la mayor por compartir mi sueño, en
detrimento de si misma y de la pequeña por ser una superviviente que sabe
amoldarse a la realidad del momento que le toca vivir.
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