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Nuestro viaje a China El fin de contar nuestra experiencia es, como el de otros que antes lo hicieron, compartir nuestra vivencia con aquellos que le deseen y que pueda ser de utilidad a los que dentro de poco viajaran a por sus hijas a China. Comenzaré diciendo quienes somos: Irene, Pepe y José Antonio(4 añitos). En Marzo de 2001 recibimos la asignación de una niña de 15 meses de edad llamada Li Lian. Al ver la foto a su padre y a mi por poco no nos da algo ¡qué preciosidad! ,no nos lo podíamos creer. Desde ese día y hasta el 6 de Mayo que nos fuimos, nos comíamos las uñas.
Llego el día antes a la partida, momento de dejar a nuestro hijo con los abuelos. Fue rápido y difícil. No nos habíamos separado nunca de nuestro hijo y nos costó. Al llegar a casa y ver el lío que teníamos armado, maletas, papeles, bultos en general...y nos ver al niño allí nos pusimos tristes, con ligero cargo de conciencia. Queríamos irnos y a la vez quedarnos....esa noche fue triste y ansiosa. El día seis nos levantamos muy temprano. Coge el Ave con todos los bultos. Y nos encontramos con las otras 4 familias andaluzas que viajan con nosotros. Llegada a Madrid Taxi y al aeropuerto....¡que lío! Para encontrar la terminal de China Easter. Embarcamos y 13 horitas de viaje de nada. Llegamos a Pekín con casi una hora de adelanto. Nuestra guía llega un poco tarde. Nos separa en dos grupos ,el de Hunan,y el de Guandong. Ya no volvemos a ver al grupo de Hunan hasta una semana después. Cao Lin, que así se llama la guía, nos da dos noticias: 1ª el avión sale a las tres de la tarde y no a las doce, bueno a esperar...La 2ª las niñas nos van a estar esperando....AGGGGG ¿cómo?¿qué?...ATACAOS ...todos atacaos desde ese momento. Llegamos a Guangdong a las 7 de la tarde (hora de China) .Para entonces llevábamos mas de 24 horas de viaje. ¡QUE CALOR!...es horrible...todos sudamos a chorro, no se si del calor o de los nervios. Las niñas llevan en el hotel un tiempo. Llegamos al hotel .Cao lin nos dice que subamos y esperemos. No hace falta esperar. Llaman a la puerta enseguida. Cao lin con dos señoras , varios niños alrededor y una niña muy pequeñita en brazos.
Nos dijeron que había vomitado, que la cambiásemos y que volvían en seguida. Se fueron y nos dejaron con una niña muy pequeñita en brazos totalmente ATERRORIZADA y desconcertada. Le cambiamos de ropa e intentemos darle una galleta...imposible, tenia los deditos agarrotados. La miramos, estaba muy delgadita, pesaba mucho menos de lo que nos habían dicho. Recuerdo que pensé “no es ella “ pero era ¡tan bonita!.Al cabo de un rato volvieron y nos comentaron que: Li Lian era una niña muy introvertida, que comía poco dormía mucho y que nunca había salido de la institución. Pregunté si había estado malita y me dijeron que no y que sí era Li Lian, la de la foto. Nos invitaron al orfanato y se fueron. La bañamos , olía a rancio, por el vomito supongo. Dio un grito ,al meterla en el agua y luego nada. De vez en cuando suspiraba con angustia, no miraba nada, no nos veía o eso parecía. Se durmió. Y la miramos bien. Tenia un callito en el dedo gordo, pero no la vimos chuparse el dedo ni ese día ni los siguientes 4 días. El día siguiente fue de locura, registro, notario ,policía. Frio-calor-frio-calor (los aires acondicionados son criminales en China).Pudimos conocer al resto de las niñas que habíamos oído llorar y gritar la noche de antes. Todo el mundo contó su vivencia. Y yo empecé a agobiarme Irene (mi niña) era la más pequeñita ,la mas fragilita y tenia un comportamiento muy particular....ella no estaba ,no miraba, no hacia nada, se agarraba fuerte a quien la tuviese y se quedaba dormida . En el registro Desde ese día hasta que fuimos al orfanato Irene siguió igual: No estando. Esos 4 días lloré como nunca lo he hecho. Gracias a Pepe mantuve el tipo, él lo tenia muy claro, tiempo al tiempo. El viernes fuimos al orfanato.¡Como conducen en Guangdong! ¡Que miedo! y de pronto no había carretera, estábamos metidos con el autobús en una zanja, están de obras...Llegamos al orfanato ¡por fin!.
Allí nos recibe el director, nos ofrece un regalo para las niñas: un animalito de cristal del año de nacimiento de las niñas ,en nuestro caso un dragón y un álbum de fotos con fotos de las niñas en el orfanato. En la portada del álbum venia algo escrito en chino que Cao Lin nos tradujo : “Querida amiguita Li Lian: “Te deseamos con toda sinceridad que tengas una familia dulce y llena de cariño. Por fin encontraste a tu papa y mama queridos. Estarás lejos te vas a un país lejano. La gente de esta tierra te deseamos con toda sinceridad que crezcas muy bien y tengas muchos éxitos. No nos olvides. Mamas (cuidadoras)” Pagamos los tres mil dólares del donativo y fuimos a ver el ala en la que había vivido Irene hasta ese momento. Tras un corredor largo llegamos a una cancela detrás de la cual vimos a una niña vestida de rosa en un taca-taca. Era preciosa al vernos salió corriendo hacia el fondo de una de las habitaciones. A ambos lados de un largo pasillo había habitaciones llenas de cunitas unas, de tacatacas otras y una que parecía el baño. Las habitaciones era grandes, con aire acondicionado y el suelo de vinilo. Las cuidadoras eran jóvenes simpáticas, al ver a la niña la llamaron” Li Lian”...Irene no se dio por enterada. La cogieron y la pusieron de pie. Cao Lin me tradujo:”está empezando a andar “y la soltaron .Irene se vino hacia mí escondió la cabeza y no quiso saber mas nada.
Salimos del orfanato con el corazón encogido pero contentos...si Irene pregunta podremos decirle lo que vimos ...y realmente era un sitio digno. Al salir hizo una mueca:”mira parece que sabe que se va”-dijo alguien. Al llegar al hotel nos sentamos en un banco. Irene se soltó y se puso de pie. Su padre y yo alucinábamos en colores. Pepe cogió la cámara y sonrió...Irene SONRIÓ...una sonrisa forzada ..pero ¡sonrisa!
El resto del viaje tiene poco que contar. Vuelta a Pekín con las niñas, todas estupendas, bueniiisimas, solo lloró una de ellas. En Pekín muchísimo calor, y todos con ropa de invierno, je....Mucha visita a sitio imperial sin un arbolito. A la embajada...las niñas planchaditas. Irene estuvo con fiebre, le sangró la nariz,...pero eso no era ya nada. Estaba cada día mejor. Daba palmitas, hacia los cinco lobitos, lo cogía todo... El viaje de vuelta, os lo podéis imaginar, trece horas y 21 niñas. Lloraron, jugaron, durmieron .Dió tiempo a todo. A Irene le volvió a sangrar la nariz...pero estábamos cada vez más cerca y eso lo compensaba todo.
En el avion¡de vueltaaaa! Llegamos a Madrid donde pasamos la noche. La niña se despertó a las 3 o las 4 de la mañana y ya no quiso dormir. Cogimos el AVE y allí estábamos de vuelta a casa.
Cuando llegamos a la estación nos esperaba muchísima gente, solo faltaron las pancartas de bienvenida. A Irene no le gustó nada que hubiese tanta gente. Escondió la cabecita y a dormir...Su hermano le trajo un muñequito y no se separaba de ella...se portó como todo un hombre. Esa noche no me lo podía creer estábamos en casa ¡por fin!
En casa al día siguiente de llegar.
Y FIN...
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