Por la tarde tocaba notario, creo recordar que antes de
las cuatro ya estábamos allí, todavía lucía un pálido sol, que se
agradeció más cuando a las cinco y algo empezó a oscurecer y a bajar la
niebla.
En la calle decenas de puestos donde vendían verduras y otros
alimentos. El aspecto de las verdura era verdaderamente excelente. Una
vendedora se dedicaba a reordenar una caja de huevos, poniéndolos en el
mostrador y cambiándolos continuamente de sitio, me quedé mirando el espectáculo hasta que nos llamaron.
Subimos en ascensor hasta la tercera planta. Esta vez el despacho, con grandes sillones de piel color crema,
estaba literalmente helado. El notario, un hombre de edad indefinida y muy
delgado, llevaba un anorak en lo que cabía por lo menos tres veces,
y que no se
quitó en ningún momento. Sus manos huesudas y su mirada nos
tranquilizaron.
Nos leyó varias frases en chino que Yhingseng nos tradujo más o
menos fielmente. La más importante: ¿Aceptáis el compromiso de cuidar y querer
a vuestra hija?
Paloma estaba en brazos de su madre, ajena del todo a lo que allí
se estaba haciendo. De repente empezó a invadir el amplio despacho un
olor inconfundible a caca... a pesar del ambiente relajado, nos pareció
más oportuno esperar y cambiar la niña en otro lugar
;-))
La documentación notarial, nos fue entregada en tres copias el día
que nos marchamos a Pekín: certificado de abandono, certificado de
nacimiento, legalización del certificado de adopción del registro, acta
notarial del certificado de adopción, ¿olvido alguno? |
Caratula de
los documentos notariales
Certificado de
adopciónen inglés
Certificado de adopción
en chino (91 KB)
Legalización
del certificado de adopción del registro
Certificado
de nacimiento
Recibo Notario
|